Es bien sabido que son muchos los europeos que terminan viviendo en España con el fin de buscar un clima soleado y una calidad de vida que no se suele encontrar en el resto del continente.
A pesar de que los británicos siguen liderando el sector con más de un 14% de las operaciones inmobiliarias realizadas en España por extranjeros, los clientes franceses y los alemanes han aumentado el número de reservas de viviendas en un 75% y 38% respectivamente, ambos, sobre todo, en islas como Mallorca o zonas costeras como la Costa del sol. Estos datos, facilitados por la promotora Taylor Wimpey España, cuyo proyecto más reciente es PIER en la marina de Sotogrande, también resalta que España sigue siendo un buen lugar en el que invertir en materia inmobiliaria.