Los años de crisis han sido duros, y, como ya sabemos, el mercado inmobiliario y de la construcción fueron los más afectados.
Sotogrande, paraíso de golfistas y amantes del lujo, también se vio afectado por la recesión de estos años en los que vender un inmueble por su valor real se convirtió en una tarea casi imposible. Durante casi 10 años, hubo una sequía inmobiliaria que afectó a todo el país, incluida la majestuosa Costa del Sol.
Ya en 2018 y absolutamente recuperados de esta época de bajas inversiones inmobiliarias podemos decir que los proyectos de viviendas de lujo vuelven a ponerse en marcha en este rincón tan exclusivo de Andalucía.
Nuevas promociones como son las de Senda Chica (de Lemon Promociones) y Pier (de Taylor Wimpey) llegan pisando fuerte. Ambos ofrecen calidad y lujo a la altura de los grandes proyectos residenciales que se hacían antes de la crisis.
A pesar de lo que creemos, no todos los inversores de vivienda en Sotogrande son extranjeros. Existe mucha demanda de compradores nacionales, sobre todo de ciudades como Madrid, Bilbao y Sevilla que vienen buscando una segunda residencia cerca del mar y el calor del sur. Debido al Brexit, el número de inversores británicos se está viendo resentido.